Conseguir que a tu empresa le sea aprobada una línea de crédito sería un gran logro para su liquidez, pues se trata de una solución que le ayudará a cubrir déficits y realizar compras rápidas sin tener que descapitalizarse inmediatamente.
Sin embargo, antes de solicitarla oficialmente, hay ciertas cosas que debes saber, como algunos errores que podrían convertir la oportunidad que representa una línea de crédito empresarial en riesgos y posibles desventajas a futuro.
Todo esto lo puedes encontrar aquí, en donde enlistamos 8 errores a evitar antes y después de una aprobación y explicamos por qué son importantes.
Conociendo estas equivocaciones, es mucho más fácil no cometerlas y puedes asegurar que la línea de crédito de tu negocio se mantenga útil y segura.
No comparar opciones de financiación primero
Uno de los errores más comunes en la utilización de una línea de crédito es adquirirla sin haber evaluado otras opciones primero.
¿Por qué es un error? Diferentes soluciones de financiación funcionan mejor en diferentes contextos y elegir una línea sin comparar primero cómo es que alternativas se adaptarían a las necesidades de tu empresa podría exponerte a más riesgos e intereses de los necesarios.
Por ejemplo, si decides recurrir a una línea de crédito, pero lo que tu negocio necesita es invertir en activos fijos, esta podría ser una decisión riesgosa, puesto que las líneas cuentan con mayores y más volátiles tasas de interés que debes absorber al momento en el que se realiza un retiro.
En cambio, un crédito o préstamo simple opera con intereses fijos y predecibles durante su duración.
Algo similar puede suceder si lo que tu negocio requiere es cubrir un déficit de liquidez aislado rápidamente y, aunque ya no pueda manejar más intereses, opta por una línea de crédito. En este caso, una solución como el factoring podría ser mejor, ya que ofrece aprobaciones más rápidas, maneja una cuota fija y no genera deuda en el sentido tradicional.
Entonces, antes de seleccionar una línea de crédito como opción de financiamiento, es buena idea evaluar alternativas y tener en mente la principal utilidad de esta solución: manejar necesidades cambiantes de cash flow.

Elegir la primera línea de crédito aprobada u ofrecida
Si ya decidiste que una línea de crédito es lo que tu empresa necesita, tampoco es ideal elegir la primera opción que encuentres o que sea ofrecida por un banco u otra institución financiera.
Por un solo producto, como una línea de crédito, puede existir una gran cantidad de alternativas con distintas tasas de interés y tarifas extra, así que elegir una sin considerar otras podría traer costos elevados innecesariamente si no es la adecuada para tu negocio.
Claro, la confianza, los plazos de crédito y la flexibilidad son también elementos que debes evaluar; lo importante es que no pierdas la oportunidad de conseguir un crédito más accesible solo por conseguir fondos tan pronto como sea posible.
Solicitar una cantidad demasiado justa
Es crucial proteger a tu negocio contra el sobreendeudamiento, pero solicitar una línea de crédito demasiado justa para tus necesidades también puede ser un error.
¿La razón? El porcentaje de utilización de crédito es un componente crítico para calcular el puntaje crediticio de tu empresa, y una línea demasiado justa fomenta que se utilice un porcentaje mayor; esto es interpretado como una señal de riesgo de que tu negocio podría estar cerca de sus límites de pago.
Por el contrario, un crédito balanceado, que cubre necesidades y deja recursos significativos de sobra al mismo tiempo, mantendrá este porcentaje en un rango ideal, menor al 30% del crédito total disponible en todas las líneas.
Lo cierto es que no importa si tu línea de crédito empresarial es reducida o extensa; lo ideal es no utilizarla en gran medida de manera frecuente.
Solicitar una línea demasiado extensa sin límites o planes
Tener acceso a una gran cantidad de recursos en una línea de crédito puede ser algo positivo; tu empresa solo utiliza los fondos que requiere y mantiene un porcentaje de utilización bajo que demuestra buen comportamiento crediticio y brinda acceso futuro a mejores créditos.
No obstante, un error común es adquirir la línea de mayor tamaño sin establecer límites o un plan de uso. Cuando esto sucede, tal vez puedas mantener el uso de la línea bajo control, pero es más probable que esta sea aprovechada de forma descontrolada y genere más deuda de la que tu negocio requiere o puede pagar.
Evitar esta equivocación es sencillo; solo necesitas evaluar la capacidad de pago de tu empresa antes de solicitar crédito para confirmar que es posible usarlo de forma segura, establecer límites sobre uso e implementar controles que eviten un gasto innecesario, como flujos de aprobación.
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Firmar contratos sin leer condiciones de crédito
¿Qué tasa de interés tiene la línea adquirida? ¿Cuándo es la fecha de corte? ¿Cuál es el día límite de pago mensual? ¿Existen tarifas por manejo de cuenta o de otro tipo? Si no conoces la respuesta a estas preguntas, podrías estar cometiendo un error peligroso.
Cuando estas cosas, incluidas en un contrato de crédito, no están totalmente presentes en tu empresa, puede ser sencillo olvidar fechas límite y puede ser complicado estimar costos de financiación; como resultado, existe el riesgo de que la deuda se salga de control y pagues más de lo planeado.
Por ello, nunca firmes un documento bancario o financiero sin revisarlo con anterioridad y trata de mantener accesible toda la información importante sobre un crédito para que tú o tu equipo puedan hacer consultas ágiles.
Contratar una línea elevada sin construir un historial previo
Como tal, este no es un error con potencial catastrófico, pero es una equivocación que podría costarle más dinero a tu empresa a largo plazo.
Básicamente, un historial de crédito extenso le brinda a instituciones información suficiente sobre el nivel de riesgo de un cliente; sin él, necesitan compensar el riesgo de una falta de datos con mayores tasas de interés o condiciones restrictivas que complican la gestión segura de un crédito.
Entonces, si tu empresa consigue una línea de crédito elevada sin un historial previo, es muy probable que sea más difícil de manejar.
Es por esto que suele ser recomendable iniciar con créditos o préstamos más pequeños que sean sencillos de gestionar, incluso con intereses desfavorables, e ir construyendo poco a poco un historial que demuestre bajo riesgo y así proporcione acceso a financiamiento menos costoso.

Usar crédito sin vigilar cash flow o intereses mensuales
No importa si has conseguido una línea de crédito empresarial de gran tamaño o más reducida; el asegurar que los beneficios de esta solución superen siempre sus riesgos implicará vigilar de cerca las tasas de interés mensuales del producto y el cash flow de tu negocio, ambas para determinar si la cantidad que deseas utilizar podrá ser pagada a tiempo.
Omitir este paso es una equivocación, desafortunadamente, común, que facilita que se presenten errores adicionales en un efecto en cadena, como compras excesivas en meses de alto interés o un uso desmedido en temporadas bajas.
Evidentemente, un monitoreo diario es excesivo, pero puede ser recomendable revisar tasas vigentes y flujo de caja esperado al inicio de cada mes.
Esperar a que el banco o institución envíe recordatorios de pago
Por último, un paso crucial en la gestión segura de cualquier crédito o préstamo es su pago oportuno, de tal manera que no se generen más intereses de los necesarios. Sin embargo, el depender de las comunicaciones automáticas de una institución financiera para realizar este pago a tiempo resulta un error común.
En efecto, estos mensajes pueden ser convenientes para evitar perder de vista una fecha de pago importante, pero no son infalibles y pueden ocultarse entre distintas notificaciones, así que depender de ellos podría aumentar la probabilidad de que tu negocio acumule más deuda.
Puedes evitar este error con un enfoque proactivo en vez de reactivo, que involucre estar consciente de fechas límite, y fijando recordatorios personales que sean más difíciles de ignorar que un mensaje automático.
También es útil programar pagos con antelación de forma automática, de tal manera que la probabilidad de un pago olvidado sea mínima. Por supuesto, las automatizaciones pueden fallar, así que un monitoreo proactivo es la medida más importante.
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Como puedes ver, garantizar que adquirir y utilizar una línea de crédito sea una decisión con muchas más oportunidades que riesgos puede ser más complejo de lo que parece. No obstante, si tienes en mente estos errores a evitar, lo más probable es que el crédito que solicites para tu negocio sea aprovechado de la forma más segura posible.
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En esencia, tu empresa estaría vendiendo activos (las cuentas por cobrar) en lugar de adquirir un compromiso de pago, por lo que las operaciones no generan deuda y no es necesario tomar medidas complicadas para manejarla junto con su impacto en tu historial de crédito empresarial.
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