Hay muchos indicadores financieros de tu empresa que debes monitorear para comprobar que esta está creciendo y desarrollándose de forma estable. También existen otros KPI esenciales que debes vigilar para evaluar su capacidad para sobrevivir a futuro.
Igualmente, hay métricas vitales que muestran ambos lados de la salud financiera de tu negocio, tal y como es el caso del cash flow.
Se trata de un indicador relativamente sencillo; sin embargo, asegurar que este se encuentre en el rango que tu negocio necesita requiere de varias cosas, desde entenderlo a fondo para saber lo que significa e interpretar lo que revela, hasta saber lo que influye en él para saber cómo mejorarlo.
Todos estos puntos los puedes encontrar aquí, con el fin de que puedas aprovechar la información que brinda y que logres que el cash flow de tu empresa se mantenga estable.
¿Qué es el cash flow?
Para iniciar, el cash flow, flujo de efectivo o flujo de caja es un indicador financiero de liquidez que mide la cantidad de efectivo generada en un periodo tras contabilizar ingresos y descontar gastos, revelando así si tu empresa está operando con excedentes de dinero para reinvertir y continuar cubriendo gastos e inversiones futuras que lleguen a ser necesarias.
¿Por qué es un concepto tan importante para tu empresa?
El cash flow es una medida crucial a monitorear y, por supuesto, optimizar, debido a que es una señal del estado de salud general de tu empresa. Al revelar si está generando más efectivo del que gasta mes con mes, permite estimar riesgos próximos de liquidez y dar la oportunidad de mitigarlos cuanto antes, así como ayudar a detectar oportunidades que es momento de aprovechar.
Cuando es pasado por alto, toda la información que el cash flow brinda permanece oculta y no hay forma de detectar problemas u oportunidades a tiempo. Si no se toman medidas para optimizarlo, el riesgo es aún mayor y existe la probabilidad de que tu negocio experimente graves retos para continuar operando.
Tipos de cash flow y fórmulas para calcularlo
Ahora bien, el concepto que hemos descrito es el de cash flow general, pero este se puede dividir en 3 tipos diferentes de cash flow, cada uno revelando el efectivo que distintas actividades financieras de tu empresa generan. Adicionalmente, existe otro tipo de cash flow que representa el capital neto propio (no proveniente de financiación externa) que tu empresa posee en un momento.
Aunque el cash flow general es la métrica central que puede detectar riesgos y oportunidades financieras, cada uno de estos tipos revela particularidades diferentes de cómo es que el cash flow general se está formando y cuál es la cantidad verdadera de dinero que tu empresa ha generado en cierto instante.
Por ende, calcularlos a todos es importante, pero, primero, esto es lo que cada uno representa:
Cash flow general: Es la diferencia neta entre ingresos y costos totales de un periodo específico.
Cash flow operativo: Es la cantidad de efectivo que las actividades comerciales propias de tu empresa (comprar insumos para producir y vender un producto) generan mes con mes.
Cash flow de inversiones: Es la cantidad de efectivo que la compra y venta de activos (e inversiones) a largo plazo genera, tales como maquinaria, bienes raíces y hasta acciones de otras empresas.
Cash flow de financiación: Es el efectivo neto que sobra una vez que tu empresa recibe y devuelve el capital proporcionado por fuentes de financiación en un periodo, tanto de deuda, como de capital.
Cash flow libre o free cash flow: Es el efectivo real y propio que tu negocio posee para reinvertir, crecer y operar.
¿Cómo se calcula el cash flow de tu negocio? Fórmulas para cada tipo
Dado que revelan cosas diferentes, las fórmulas para calcular cada uno de estos tipos de cash flow son distintas. Estas son las siguientes:
Fórmula para calcular el cash flow general
Simplemente, el cash flow general o neto de tu empresa se puede obtener restando todos los gastos de un periodo de todos los ingresos del mismo, siguiendo esta fórmula:
Cash flow neto = Flujos de entrada totales - Flujos de salida totales
O bien, también es posible obtener el valor de este indicador sumando el cash flow operativo, el cash flow de inversiones y el cash flow de financiación.
Fórmula para calcular el cash flow operativo
El cash flow operativo es ligeramente más complicado de calcular, pero igual sigue una fórmula relativamente sencilla:
Cash flow operativo = Beneficios netos + Amortizaciones y depreciaciones +/- Variaciones en el capital de trabajo
A detalle: Este se obtiene sumando las ganancias netas de un periodo (ingresos menos gastos) con cualquier amortización y depreciación registrada (que aparecen como gastos en el balance general, pero no son un pago real en efectivo) y restando o sumando las diferencias de capital de trabajo (activos menos pasivos) con respecto al periodo anterior.
Fórmula para calcular el cash flow de inversiones
Siguiendo una fórmula más simple, este tipo de cash flow se calcula de esta forma:
Cash flow de inversiones = Ingresos por ventas de activos e inversiones a largo plazo - Gastos por adquisición de activos e inversiones a largo plazo
Fórmula para calcular el cash flow de financiación
Bajo una estructura similar, el cash flow de financiación se calcula siguiendo esta fórmula:
Cash flow de financiación = Entradas de capital y deuda - Devolución de financiación, compra de acciones propias y pago de dividendos
Las entradas representan cualquier inyección de recursos adquirida por financiación, incluyendo compras de acciones y la obtención de préstamos, mientras que la devolución representa el pago de las mismas a través de pagos de capital e interés, junto con pagos de dividendos y la recompra de acciones de tu propia empresa.
Fórmula para calcular el free cash flow
Por su parte, el free cash flow se calcula tomando como base el cash flow operativo y los gastos de capital y colocándolos en esta fórmula:
Free cash flow = Cash flow operativo - Gastos de capital
Los gastos de capital son todos aquellos que surgen por comprar o mantener activos físicos e intangibles necesarios para la operación de tu empresa.
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¿Cuál es el valor de cash flow ideal?
A diferencia de otras métricas que se expresan en forma de ratios o porcentajes relativos que permiten la comparación entre 2 o más empresas, el cash flow es una medida absoluta, así que no tiene un valor o rango ideal como tal. Más bien, el cash flow ideal es aquel que se mantiene positivo y estable a lo largo del tiempo.
La cantidad exacta puede variar conforme a factores como la volatilidad y necesidades de liquidez de tu negocio, las cuales pueden afectar el nivel de cash flow requerido y su estabilidad normal, pero un cash flow neto óptimo es el que le permite a tu empresa operar con tranquilidad y crecer al ritmo deseado.
Las variables que afectan el cash flow de tu empresa
Aunque las variables exactas que afectan distintos tipos de cash flow son diferentes, se puede decir que las variables generales que influyen en el cash flow neto siempre son 2: la proporción entre flujos de entrada y de salida y el momento en el que cada uno se presente.
Por un lado, la proporción entre flujos entrantes y salientes determina la diferencia neta de efectivo restante en un periodo; si los flujos entrantes superan a los salientes, el cash flow será positivo y viceversa, y la diferencia exacta determinará la cantidad de cash flow neto.
Además, el momento en el que cada flujo se surja también definirá el cash flow neto de un periodo particular, incluso si la diferencia entre estos es positiva a largo plazo; por ejemplo, si tu empresa tiene ingresos de sobra para operar y crecer, pero sus clientes tardan más de 30 días en pagar, es posible que obtenga un cash flow negativo o reducido en el periodo de espera a recibir el pago, independientemente de si todos sus ingresos superan por mucho sus gastos de forma anual.
¿Por qué debes conocer estas variables? Porque obtener el cash flow ideal para tu empresa implicará tratar de manipularlas.
¿Qué puedes hacer para mejorar el cash flow?
Tomando como base estas variables, lo que puedes hacer para conseguir un cash flow positivo es, básicamente, acelerar flujos de entrada, ralentizar flujos de salida y sincronizar ambos, de tal forma que tu empresa esté recibiendo efectivo constante, esté preservando capital cuando no es inmediatamente necesario gastarlo y tenga efectivo disponible cuando llega el momento de pagar.
Para ello, estas medidas te pueden ayudar:
Medidas para acelerar ingresos reales
En este caso, necesitarás hacer lo posible para que cada venta se convierta en efectivo tan pronto como sea posible, principalmente acelerando procesos de cobranza. Esto lo puedes lograr con prácticas como:
- Enviar facturas rápidamente para que cualquier proceso de aprobación necesario concluya cuanto antes.
- Reducir plazos de crédito.
- Ofrecer descuentos por pronto pago.
- Solicitar pagos parciales por adelantado.
- Brindar más opciones de pago según la conveniencia de los clientes.
- Automatizar y estandarizar procesos de cobranza para que siempre se ejecuten de forma efectiva.
En teoría, aumentar ventas también le daría a tu negocio un mayor ingreso que podría superar sus gastos y generar un cash flow positivo, pero las ventas necesitan convertirse en efectivo mediante el proceso de cobro adecuado para que esto suceda.
Medidas para ralentizar salidas de efectivo
Para ralentizar salidas de efectivo, en esencia, tu empresa tiene 2 opciones: reducir gastos y postergar pagos, por supuesto, sin exceder fechas límite que causen fricciones con proveedores. Esto puede ser posible con estas acciones:
- Auditar gastos constantemente para identificar y eliminar aquellos que no contribuyen a las metas de tu negocio.
- Jerarquizar gastos potenciales conforme a su impacto estratégico inmediato y postergar aquellos de menor valor.
- Recurrir al leasing para distribuir costos de maquinaria entre múltiples pagos en vez de uno solo.
- Negociar mejores plazos de pago con proveedores.
- No aprovechar cada descuento por pronto pago, sino solo aquellos que brinden un mayor beneficio al gasto que representan.
Medidas para sincronizar entradas y salidas de capital
Finalmente, sincronizar entradas y salidas de efectivo consiste en asegurar que el capital necesario esté disponible en el momento preciso, o sea, coordinar ciclos de cobro con ciclos de pago. Esto lo puedes lograr con estas medidas:
- Adelantar el pago de facturas pendientes mediante el factoring para coordinar cobros con pagos próximos.
- Postergar pagos por medio de financiamiento con confirming para coordinar pagos efectivos con cobros futuros.
- Asegurar que plazos de crédito y plazos de pago a proveedores coincidan en la medida de lo posible.
- Producir o adquirir inventario solo cuando existe la demanda real e inmediata por este, de tal forma que cualquier inversión sea recuperada rápidamente.

Otras métricas para entender el flujo de efectivo de tu empresa
El cash flow neto le dice a tu empresa si tiene niveles óptimos de efectivo o no, pero no necesariamente revela su magnitud o brinda información sobre sus posibles causas. Para esto, deberás apoyarte en indicadores adicionales:
DSO: Mide la cantidad de días que tu empresa tarda en convertir ventas en efectivo para darte una idea de si un cash flow negativo se debe a plazos demasiado largos.
DPO: De manera opuesta, cuantifica los días promedio que tarda tu negocio en pagar sus obligaciones con proveedores.
DIO: Representa la cantidad promedio de días que el inventario de tu empresa permanece estancado sin venderse, revelando si su gestión está contribuyendo a un flujo de caja positivo o no.
Ciclo de conversión de efectivo: Toma en cuenta todos los indicadores anteriores para mostrar los días promedio que tu empresa tarda en convertir compras de inventario en liquidez.
En conclusión, un cash flow óptimo es extremadamente importante, pero no tan sencillo de conseguir. Sin embargo, esta es toda la información que necesitas para obtenerlo.
Lo cierto es que tu empresa no está sola, pues cuenta con el apoyo de aliados como Xepelin para monitorear, manejar y optimizar el flujo de efectivo por medio de estas soluciones:
- Factoring y confirming para adelantar cobros y postergar pagos con financiación, de tal forma que tu negocio pueda cubrir cualquier brecha de liquidez y sincronizar entradas de efectivo con salidas.
- Una herramienta gratuita de gestión de cobros y pagos que automatiza y simplifica tareas con el fin de ayudarte a lograr un cash flow constante.
- Una herramienta gratuita de análisis financiero que te brinda visibilidad 24/7 sobre el cash flow de tu negocio.
¿Cómo tener acceso a estos y otros recursos diseñados en torno a asegurar la liquidez de tu empresa? Solo necesitas una cuenta en Xepelin.
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