Para tomar las decisiones financieras más adecuadas para tu empresa, necesitas información; para obtenerla de forma concisa y rápida con el fin de tomar elecciones ágiles en el momento preciso, necesitas condensar diferentes datos y la relación entre ellos en una sola métrica.
¿Cómo es posible hacer esto? Mediante el cálculo de los ratios financieros adecuados.
Sin embargo, antes de empezar, y con el propósito de utilizar estas métricas correctamente, es buena idea entender lo que estas pueden y no pueden brindarte, los distintos tipos que existen y las fórmulas para calcular a cada una, pero todo esto lo puedes encontrar en este artículo.
¿Qué son los ratios financieros?
Los ratios financieros son métricas que expresan la relación de proporción entre 2 datos diferentes referentes a la salud financiera de tu empresa, es decir, cuántas veces una cantidad contiene a otra, o bien, a qué porcentaje de una cantidad equivale el total de otra.
Por ejemplo, dependiendo del ratio financiero utilizado, puedes conocer relaciones como estas:
- La cantidad de ganancias generadas por cada unidad de capital invertida.
- El porcentaje de ganancias obtenidas con respecto al valor total de ventas.
- La cantidad de unidades de valor de activos que existe por cada unidad de valor de pasivos.
Se tratan de medidas relativas que muestran una relación, en lugar de medidas absolutas que muestran una cantidad neta por sí sola, como ingresos totales, gastos totales, etc.
¿De qué sirve calcular ratios financieros?
Estos ratios sirven para contextualizar la información incluida dentro de los estados financieros de tu negocio y así realizar un análisis interconectado, en vez de aislado, que muestre cómo es que dicha información interactúa entre sí e indica el verdadero estado actual de bienestar de las finanzas de tu empresa.
Mirar cantidades netas es útil para entender una porción del desempeño de tu negocio, por ejemplo, cuánto gasta en un periodo para así anticipar el capital que necesita, pero los ratios cruzan esta información con otros datos para crear una imagen más completa.
Por ejemplo, la cantidad neta de ganancias generadas por tu empresa solo te dice si esta está siendo rentable o no y cuánto obtuvo en un periodo; en cambio, aplicar ciertos ratios financieros puede revelar cómo se comparan estas ganancias con los gastos o activos para mostrar si los gastos están limitando beneficios o si los activos están contribuyendo a crearlos.
En pocas palabras: los ratios financieros son valiosos porque dan lugar a un mejor entendimiento de tus finanzas empresariales.
Adicionalmente, los ratios financieros te permiten realizar comparaciones genuinas entre empresas similares, sin importar su escala. Pues revelan proporciones y no cantidades netas, las cuales pueden variar ampliamente entre organizaciones de un mismo sector de acuerdo con su tamaño.
Tipos de ratios financieros
Dado que existen varias áreas de desempeño financiero dentro de tu empresa, existen varios tipos de ratios financieros para analizar cada una. Estos son los siguientes:
Ratios de liquidez: Miden la capacidad de tu empresa para afrontar sus obligaciones de pago a corto plazo con los recursos disponibles (o sea, su liquidez) desde distintos ángulos y con distintos tipos de activos circulantes.
Ratios de solvencia: Evalúan la capacidad de tu negocio para afrontar compromisos de pago, pero esta vez a largo plazo, tomando en cuenta relaciones distintas entre sus activos, deuda, patrimonio y demás variables.
Ratios de rentabilidad: Cuantifican la capacidad actual para conseguir ganancias a partir del uso de diferentes tipos de recursos, como activos y capital propio, o en proporción a puntos de referencia específicos, como las ventas totales.
Ratios de eficiencia operativa: Miden la efectividad con la que los recursos son utilizados para generar liquidez, solvencia y rentabilidad a través de distintos procesos.
Es importante mencionar que estas clasificaciones son solo un punto de referencia para demostrar que se necesitan diferentes tipos de ratios para medir diferentes aspectos de la salud financiera. No obstante, como veremos a continuación, muchos de estos ratios pueden pertenecer a más de una categoría, especialmente hablando de los ratios de rentabilidad y de eficiencia.
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Los ratios financieros más comunes
Ahora bien, ¿cuáles son los ratios financieros que se deben calcular? Su variedad es grande y diferentes ratios pueden ser más relevantes que otros dependiendo de las preguntas exactas que buscas responder, pero estos son algunos ratios generales comúnmente utilizados en cada categoría:
Ratios de liquidez comunes
Los ratios de liquidez más comunes son 3: el ratio corriente, la prueba ácida y el ratio de efectivo. Cada uno mide un nivel distinto de liquidez comparando la disponibilidad de diferentes grupos de activos con el volumen de deuda a corto plazo.
Estas son sus fórmulas y definiciones:
- El ratio corriente revela cuántas unidades de activos circulantes existen por cada unidad de deuda a corto plazo, siguiendo esta fórmula:
- Activos corrientes/Pasivos corrientes
- La prueba ácida o ratio rápido muestra cuántas unidades de activos corrientes más líquidos (activos corrientes menos inventario) existen por cada unidad de deuda inmediata, de esta forma:
- (Activos corrientes - Inventario)/Pasivos corrientes
- El ratio de efectivo, como su nombre indica, señala solamente la cantidad de unidades de efectivo que existen por cada unidad de deuda a corto plazo, mediante esta fórmula:
- Efectivo disponible/Pasivos corrientes
Ratios de solvencia comunes
Por su parte, los ratios de solvencia más comunes y fundamentales son 2: el ratio de endeudamiento y el ratio de deuda. Respectivamente, comparan deuda total con activos o patrimonio neto para construir una idea completa de si los recursos disponibles son suficientes para cubrir toda la deuda pendiente.
Estas son sus fórmulas y lo que cada uno muestra:
- El ratio de endeudamiento muestra cuánta deuda externa existe por cada unidad de capital propio, de esta manera:
- Pasivos totales/Patrimonio neto
- Por su parte, el ratio de deuda muestra las deudas que existen por cada unidad de capital ubicada en activos, siguiendo esta fórmula:
- Pasivos totales/Activos totales
En caso de que solo sea necesario medir riesgos de insolvencia futura, cualquiera de estas fórmulas se puede modificar intercambiando los pasivos totales por pasivos totales a largo plazo, es decir, con vigencia mayor a un año.
Ratios de rentabilidad comunes
En este caso, los ratios principales son 5: el ROA, el ROE, el margen de utilidad operativa, el margen de utilidad bruta y el margen de utilidad neta. Estos expresan rentabilidad tomando como referencia las ganancias en distintas fases del proceso de cálculo y comparándolas con diferentes inversiones específicas requeridas para crearlos y con ingresos totales para determinar su proporción real.
Estas son sus definiciones y procesos de cálculo:
- El ROA mide la cantidad de ganancias generadas por cada unidad invertida en activos, mostrando el retorno de utilizar activos con fines de generación financiera, pero también la efectividad de su uso. Esta es su fórmula:
- Ganancias netas/Activos totales
- El ROE muestra la cantidad de beneficios generados por cada unidad de capital propio, señalando el retorno y la efectividad de aprovechar recursos propios y de inversionistas (en vez de deuda) para crecer. Esta es su fórmula:
- Ganancias netas/Patrimonio neto
- El margen de utilidad operativa revela el porcentaje de ventas totales que es una ganancia real después de contar costos directos e indirectos. Se calcula así:
- (Ganancias antes de intereses e impuestos/Ventas totales) X 100
- El margen de utilidad bruta, por su parte, muestra el porcentaje de ventas totales que constituye una ganancia real después de descontar, solamente, costos directos. Sigue esta fórmula:
- ((Ingresos netos - Costos de ventas)/Ingresos netos) X 100
- Finalmente, el margen de utilidad neta señala qué porcentaje de las ventas totales es un beneficio una vez descontado todo egreso. Así es como se debe calcular:
- (Ganancias netas/Ventas totales) X 100
Como puedes ver, ratios como el ROA y el ROE también pueden ser considerados como ratios de eficiencia al medir la efectividad con la que tu empresa aprovecha activos y capital, respectivamente, y no solo si estos están generando una ganancia o no.
Ratios de eficiencia comunes
Finalmente, los ratios de eficiencia más comunes son 4: la rotación de inventarios, la rotación de activos, la rotación de cuentas por cobrar y el ratio de eficiencia operativa. Cada uno mide la capacidad de tu empresa de desempeñarse en diferentes áreas.
Eston son sus significados y fórmulas:
- La rotación de inventarios mide la eficiencia con la que tu empresa vende el stock disponible, al calcular la cantidad de veces que logra hacerlo en un año, siguiendo esta fórmula:
- Costo de bienes vendidos/Inventario promedio
- La rotación de activos mide la eficiencia en el uso de activos para generar ventas al determinar cuántas unidades de ingresos existen por cada unidad invertida en activos. Esta es su fórmula:
- Ventas netas/Activos totales promedio
- Similarmente, la rotación de cuentas por cobrar mide eficiencia para convertir cuentas pendientes en efectivo al calcular la cantidad de veces que el efectivo promedio estancado en cobros pendientes es recuperado en un año:
- Ventas netas a crédito/Valor promedio de cuentas por cobrar
- El ratio de eficiencia operativa muestra eficiencia total en el uso de capital al señalar la cantidad de unidades de capital que requirieron para generar una unidad de ingresos. Esta es su fórmula:
- Gastos/Ventas netas
¿Cómo interpretar los ratios financieros?
Incluso si los ratios financieros ya muestran una visión más integrada de las finanzas de tu empresa, el simple hecho de calcularlos no revela gran cosa. Para interpretarlos y aprovechar la información que brindan, también se deben realizar estos pasos:
Compararlos con los rangos de empresas similares en tamaño y sector: Debido a variaciones en necesidades de capital, márgenes promedio de rentabilidad, volúmenes de deuda, etc., un resultado positivo para una empresa puede ser negativo para otra, así que esta comparación es el primer paso para determinar si un cálculo es bueno o malo dentro de su contexto.
Medirlos a lo largo del tiempo y monitorear sus cambios: Un ratio “negativo” puede no ser tan malo si este está mejorando progresivamente y un ratio “bueno” puede no mostrar una realidad tan positiva si está disminuyendo. Igualmente, un resultado que sube y baja constantemente suele indicar volatilidad representativa de riesgos financieros.
En pocas palabras: monitorear la evolución de cada ratio es recomendable para tener mayor información e interpretarlo correctamente.
Cotejarlos entre sí para crear una visión completa: Dado que cada ratio es solo una porción de la realidad de tu empresa, construir una imagen completa de ella requiere del cálculo de varios de ellos simultáneamente.

Limitaciones de los ratios financieros: lo que no pueden revelar
En este punto, queda claro que los ratios financieros son recursos valiosos, pero que deben ser analizados de cierta forma para alcanzar su máxima utilidad. Sin embargo, poseen ciertas limitaciones que debes tener en mente antes de tomar decisiones con base en estos indicadores:
Muestran desempeño pasado, no futuro, ni inmediato, así que no siempre son confiables para predecir escenarios o afrontar escenarios actuales. Puedes sobrepasar esta limitación realizando análisis que identifiquen leading indicators en tu empresa, o sea, métricas que predicen desempeño futuro, e incorporarlas también a tu análisis.
No revelan las causas detrás de un problema, solo señalan que este existe, por lo que es buena idea acompañar el cálculo de ratios con análisis más profundos de causas para traducir su información en medidas concretas de cambio.
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Aún existe algo importante que se debe destacar sobre los ratios financieros para que puedas calcularlos e incorporarlos en las decisiones de tu empresa: su precisión y utilidad dependen de la calidad de los datos a partir de los cuales son calculados.
Sin datos base acertados sobre ingresos, egresos, márgenes y demás, los ratios mostrarán un resultado, pero este podría no ser fiel a la realidad de tu negocio.
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