Las pymes mexicanas están entrando a 2026 en modo supervivencia avanzada: mientras la economía crece a un ritmo del 0.8%, las pequeñas y medianas empresas apenas avanzan 0.2%.
Una de cada diez pymes no ha logrado recuperar ventas en lo que va del año, y las ventas acumuladas al cierre de abril caen 5.1% frente al mismo periodo del año pasado.
La explicación está en una combinación de factores: mayor vulnerabilidad a shocks económicos, restricciones de liquidez y disrupciones logísticas. A esto se suma el ajuste a la baja de los pronósticos de crecimiento de México por parte del FMI y la OCDE, además del impacto que ya están resintiendo sectores como transporte, logística y energía por las tensiones geopolíticas y las cadenas de suministro alteradas.
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