Aunque pueden variar mucho de forma individual, toda empresa suele tener objetivos comunes como la reducción de costos, la protección contra riesgos y la estabilización del flujo de caja.
Por lo tanto, si bien las medidas exactas ideales para lograr estas metas siempre serán diferentes para cada negocio, existen ciertas estrategias financieras generales que siempre es útil conocer y entender, pues son relevantes para una gran cantidad de contextos y se pueden personalizar posteriormente para lidiar con circunstancias particulares.
Estas se pueden condensar en 9, y en este artículo exploramos el funcionamiento de cada una y el porqué detrás de su efectividad. Todo ello con un fin: equiparte con un playbook concreto a seguir para que tu empresa enfrente distintos panoramas.
Diversificación
La diversificación es, principalmente, una estrategia de gestión de riesgos que consiste en distribuir un riesgo particular entre distintas partes que lo diluyen o compensan, de tal forma que el impacto es menor si este se materializa.
Básicamente, cuando tu empresa se diversifica en cualquier rubro, está dividiendo un riesgo concentrado que causaría grandes efectos en caso de volverse realidad, en pequeños riesgos separados que podrían materializarse individualmente, pero cuyos efectos serán limitados y aislados.
Se trata de una estrategia fundamental en el manejo de varias áreas de gestión financiera, tales como:
- Inversión: Los portafolios diversificados de inversión disminuyen riesgos al mezclar opciones altamente volátiles (como acciones) con otras de mayor seguridad (como bonos gubernamentales).
- Revenue: Empresas que diversifican sus fuentes de ingresos pueden tolerar mejor las fluctuaciones de demanda al mantener un flujo estable de dinero, incluso si una de sus fuentes se reduce.
- Financiamiento: Una estrategia que mezcla el crédito tradicional con alternativas como el factoring (sin deuda, liquidez inmediata) permite equilibrar riesgos de endeudamiento.
Optimización de procesos
La optimización de procesos consiste en hacer de cualquier procedimiento de tu empresa algo más rápido y eficiente, sin sacrificar la calidad de su producto final. Por ejemplo, mediante la eliminación de pasos repetitivos o tareas duplicadas, la conexión más fluida de actividades relacionadas y la automatización de ciertos pasos por medio de tecnología.
Aplicada a áreas como la cobranza, puede ayudarte a garantizar que cada fase del proceso se lleve a cabo a tiempo; en actividades como la creación de proyecciones, puede reducir el tiempo necesario para concretar el proceso y así asegurar información siempre actualizada para la toma de decisiones.
Fundamentalmente, esta estrategia se lleva a cabo en 4 pasos o fases: mapeando procesos de forma visual, analizándolos en busca de problemas, reestructurándolos y vigilando su desempeño para repetir el ciclo en caso de que sea necesario.
Negociación
La definición de una negociación es clara: comunicarse entre las partes involucradas en una relación para llegar a un resultado satisfactorio para cada una. Pero saber cuándo aplicarla o recurrir a ella no siempre es claro.
En el área de finanzas, esta estrategia es aplicable en la gestión de la relación de los proveedores de tu negocio con el fin de desbloquear beneficios especiales. Por ejemplo, negociaciones estratégicas pueden lograr descuentos y plazos de pago mayores que preservan la liquidez por un tiempo mayor.
También puede ser extremadamente útil en procesos de solicitud de financiamiento, teniendo el potencial para conseguir intereses más accesibles, montos mayores y hasta plazos de pago más flexibles.
Priorización
Tu empresa tiene múltiples metas financieras vigentes a la vez, pero es imposible dedicar la misma cantidad de recursos a cada una y algunas dependen del cumplimiento de objetivos previos. Las estrategias de priorización, que consisten en clasificar propósitos conforme a su nivel de importancia y urgencia, sirven para afrontar estos contextos exitosamente.
Como ejemplo, si tu empresa desea aumentar sus ingresos con más inversiones en marketing, pero está enfrentando problemas de flujo de efectivo, la priorización la guiará a cubrir la necesidad más crítica primero (estabilizar el cash flow) y así desbloquear los recursos necesarios para afrontar la segunda con mayores probabilidades de éxito.
Sean cuales sean las prioridades que determines en tu negocio, la priorización te permitirá enfocar tiempo y dinero en atender primero a aquellas que mayor valor estratégico inmediato tienen y así sentar bases sólidas para manejar otras situaciones.
Relacionado: Estrategias de planificación fiscal para tu empresa
Fijación de límites (capping)
La fijación de límites o capping es una estrategia financiera simple, pero muy valiosa, que consiste en definir el valor máximo que puede tener una variable antes de tomar acciones para controlarla o manejarla de otra forma.
Los límites claros protegen a tu negocio contra múltiples riesgos y, en el área financiera, son útiles en la gestión de áreas como estas:
- Costos: Los presupuestos son un clásico ejemplo de capping enfocado a costos, pues representan límites máximos de dinero que es viable o estratégicamente posible invertir en distintas actividades.
- Contratos con proveedores: Los límites de precios acordados en contratos pueden asegurar que los costos de producción de un artículo se mantengan estables.
- Inversiones: El capping establece los límites máximos de riesgo o pérdidas que una inversión puede tener antes de que deba ser reubicada o modificada.
Creación de políticas
Muchas veces, el capping forma parte de una estrategia mayor de creación de políticas, que consiste en fijar de forma escrita los parámetros y pasos a seguir para llevar a cabo un proceso o afrontar distintas condiciones, de tal manera que cualquier persona involucrada sepa qué hacer para manejar una situación específica y cómo hacerlo.
Escribir políticas es un proceso tardado y complejo, pero políticas sólidas protegen a tu empresa y la impulsan a recuperarse más rápido ante crisis. En el ámbito financiero pueden ser útiles de estas maneras:
- Entre otras cosas, las políticas de crédito marcan el proceso a seguir para ofrecer crédito a clientes de manera segura y estandarizada, con evaluaciones y límites máximos de riesgo a aceptar, todo con el fin de excluir cuentas demasiado riesgosas y de que cada decisión de otorgamiento sea consistente.
- Una política de gastos pueda ser implementada para estandarizar decisiones de compra, de tal forma que nunca se excedan ciertos límites y que compras necesarias, pero de mayor tamaño, sean sometidas al proceso de aprobación adecuado.
Amortiguación
Las estrategias de amortiguación consisten en crear una barrera que atenúe los efectos de un riesgo con el potencial para volverse realidad, usualmente cuando este es completamente imposible de evitar.
En contextos de gestión financiera, esto suele significar la creación de un fondo de emergencia, cuyo propósito es crear suficiente protección para manejar diferentes tipos de amenazas que no se pueden controlar en caso de que surjan, y que podrían ser previsibles (como periodos de estacionalidad y cambios en la demanda) o no (como disrupciones de abastecimiento).
Análisis y redistribución
Las estrategias de análisis y redistribución se refieren, básicamente, a organizar inversiones de cualquier tipo con base en parámetros concretos y una visión específica en mente, analizándolas constantemente para cotejar su efectividad, en lugar de solamente tomar decisiones iniciales sin posterior análisis.
Son similares a las estrategias de diversificación, pero estas no buscan mitigar riesgos, sino capitalizar oportunidades. También pueden confundirse con estrategias de priorización, pero mientras que estas buscan jerarquizar metas o planes, las de redistribución buscan crear balance simultáneo entre varias opciones.
Por ejemplo, puedes recurrir a esta estrategia cuando tu empresa vende varios productos que generan ventas, pero la magnitud en la que esto sucede varía. Una redistribución apropiada te permitirá capitalizar al máximo las ventas de productos de alta demanda, mientras productos menos populares continúan contribuyendo, pero sin la misma inversión necesaria.
Lo mismo aplica para cualquier otro tipo de inversiones que se necesiten optimizar para lograr el mejor resultado posible.
Sincronización
Finalmente, una estrategia financiera extremadamente valiosa, pero resaltada con poca frecuencia, es la de la sincronización. Esta se refiere a hacer lo posible por coordinar ciclos internos con ciclos externos para maximizar resultados positivos.
¿Qué clase de ciclos? Esta estrategia es muy útil para estos escenarios:
- Ciclos de demanda y compra: Las compras coordinadas con fluctuaciones de demanda aseguran abastecimiento suficiente y evitan excesos que generan costos.
- Ciclos de cobro y pago: Fechas de cobro alineadas con fechas de pago garantizan liquidez constante.
- Ciclos operativos y de inversión: Vender acciones de ciertas empresas en ciertos momentos de su ciclo de acuerdo con su industria puede traer un retorno mayor.
También podría interesarte: 13 Consejos para una planeación financiera anual eficaz
La forma exacta en la que tu empresa debe ejecutar estas estrategias o de las estrategias a las que debe recurrir dependerá completamente de sus metas y necesidades actuales, pero todos estos ejemplos tienen el potencial para ser medidas relevantes a lo largo de su ciclo de vida completo.
Lo cierto es que, para que estrategias de cualquier tipo generen valor, no basta con conocerlas, sino que es necesario saber cómo aplicarlas, y Xepelin puede acompañarte en este proceso con diferentes soluciones:
- Financiamiento alternativo por medio del factoring (adelanto de facturas) y el confirming (pago a proveedores con financiamiento), 2 soluciones que diversifican tu estrategia de financiación y ayudan a sincronizar tu ciclo de pago con tu ciclo de cobro.
- Software de automatización que se encarga de realizar tareas repetitivas de pagos y cobros con menos margen de error y en menor tiempo para ayudarte a ahorrar costos y asegurar procesos eficientes.
- Una herramienta de análisis en tiempo real que brinda apoyo en la toma de decisiones con información siempre actualizada sobre el estado de salud de tu negocio.
Para empezar a ejecutar estrategias con Xepelin en lugar de solo planificarlas, el primer paso es crear una cuenta gratis.
Xepelin transforma la gestión de cuentas por pagar y cobrar con crédito empresarial. Te ayudamos a mejorar el flujo de efectivo con factoraje y a fortalecer tus operaciones por medio de confirming. Regístrate ahora y optimiza tus finanzas.




