Aunque el potencial del mantenimiento predictivo es enorme, sus costos también pueden serlo, y a pesar de que el mantenimiento correctivo puede ser el más sencillo de implementar, trae consigo demasiados riesgos e ineficiencias, por lo que, para muchas empresas, un mantenimiento preventivo puede ser la mejor solución.
Aun así, hay ciertas cosas que debes tener en mente para implementarlo adecuadamente y decidir si, en efecto, es lo que necesitas en este momento, como los tipos que existen, sus limitaciones y lo que puede hacer, verdaderamente, por tu empresa.
En este artículo, te traemos información sobre estas cuestiones para que tomes una decisión informada sobre la implementación de esta estrategia en tu negocio y consigas hacerlo con las mayores probabilidades de éxito posibles.
¿Qué es el mantenimiento preventivo?
El mantenimiento preventivo es un tipo de estrategia de preservación de activos que consiste en realizar sesiones periódicas de mantenimiento, agendadas con antelación, con el propósito principal de evitar fallos inesperados y asegurar que todo equipo opere de manera óptima continuamente.
A un nivel más específico, esto es lo que una estrategia de mantenimiento preventivo representa:
- Analizar el ciclo de vida y funcionamiento de activos para determinar los momentos en los que, generalmente, necesitan atención.
- Establecer las tareas de mantenimiento específicas que cada activo requiere en instantes específicos según su ciclo de vida y funcionamiento.
- Con base en esto, programar sesiones periódicas de revisión y atención que permitan detectar y corregir problemas antes de que escalen.
¿Cómo se diferencia el mantenimiento preventivo de otras estrategias?
Queda claro lo que el mantenimiento preventivo es, pero, ¿cómo se compara con otras estrategias? De manera resumida, esto es lo que lo distingue:
En comparación con el mantenimiento correctivo: el mantenimiento correctivo se enfoca en solucionar problemas solo cuando estos ya han tenido consecuencias (es reactivo). En cambio, el mantenimiento preventivo busca detectar estos problemas anticipadamente con un monitoreo periódico para evitar que generen un impacto tangible en primer lugar (es proactivo).
Debido a estas diferencias, el mantenimiento correctivo suele ser menos costoso y más sencillo que el preventivo, pero puede ser riesgoso dependiendo del tipo de activo en el que se utiliza.
En comparación con el mantenimiento predictivo: ambos tienen un enfoque proactivo, pero, mientras que el mantenimiento preventivo consiste en agendar sesiones periódicas para encontrar y solucionar problemas sin la certeza de que estos estén ahí, el de tipo predictivo utiliza tecnología para detectarlos e informar el momento ideal para programar sesiones, solo cuando es completamente necesario.
En esencia, esta exigencia tecnológica hace del mantenimiento predictivo algo más costoso que el preventivo, pero también de una estrategia más eficiente en muchos casos.
Te podría interesar: ¿Cómo gestionar los costos de producción de mi negocio?
Ahora bien, esta información te brinda un panorama claro de lo que el mantenimiento preventivo es, pero, para saber si le conviene a tu empresa, también debes conocer a fondo lo que puede y no puede hacer.
Beneficios del mantenimiento preventivo
Dadas las características que posee, el mantenimiento preventivo es capaz de brindar estos beneficios:
- Reducir periodos de inactividad al mantener las sesiones de mantenimiento simples (sin tener que arreglar problemas grandes) y al mínimo posible.
- Minimizar la posibilidad de que ocurran fallos inesperados, a través de sesiones regulares que mantienen interrupciones bajo control y estabilizan el funcionamiento de activos.
- Prolongar la vida útil de activos por medio de su preservación constante en estado óptimo.
- Mejorar la eficiencia de costos a largo plazo al evitar pérdidas por inactividad y evitar grandes costos de reparación.
- Permitir una mejor gestión de recursos, con una planeación estratégica sobre los mejores momentos para programar una sesión.
- Asegurar condiciones óptimas de seguridad manteniendo activos como bienes raíces en buen estado.
Limitaciones del mantenimiento preventivo
Sin embargo, es importante tener en mente que el mantenimiento preventivo no es una solución mágica y, antes de optar por él, hay ciertas limitaciones y desventajas que debes considerar en tu decisión:
- No elimina por completo las sesiones de mantenimiento innecesarias, ya que no tiene la certeza de que un equipo necesita atención, solo la estima.
- No predice problemas, solo busca reducir la probabilidad de que sucedan.
- No siempre es la opción más eficiente para todo tipo de activos, puesto que hay instancias en las que invertir en el mantenimiento preventivo de equipo no esencial puede ser más costoso que, simplemente, esperar a que necesite atención.
- Requiere una inversión mayor en planificación que un mantenimiento correctivo.
Casos de uso y problemas solucionados por el mantenimiento preventivo
¿Aún no estás seguro de si el mantenimiento preventivo le conviene a tu negocio? Estos ejemplos pueden ser de ayuda para darte una noción práctica de las razones por las que esta podría ser buena idea y de los problemas que esta decisión puede solucionar:
Mantenimiento preventivo en manufactura
Tras reducciones en sus KPI de eficiencia operativa debido a interrupciones productivas, una planta manufacturera adopta un esquema de mantenimiento preventivo. Con sesiones programadas de atención, ahora puede mantener estable el funcionamiento de su equipo y reducir interrupciones al mínimo, estabilizando así su productividad sin incrementar demasiado sus costos.
Mantenimiento preventivo en industria eléctrica
Dadas las graves consecuencias que una falla crítica podría tener en un sentido reputacional y hasta legal, una compañía de energía eléctrica instaura un sistema de mantenimiento preventivo basado en tiempo (ya que sus equipos se mantienen en uso constante).
Lo que esta decisión traerá es la garantía de que su equipo operará con estabilidad y que, siempre y cuando no ocurran variaciones graves, este se mantendrá funcionando.
Mantenimiento preventivo en industria alimenticia
Tras adoptar un mantenimiento predictivo con altos costos de tecnología, una planta empacadora de alimentos no logra alcanzar la eficiencia en costos de su decisión, por lo que decide vender su equipo especializado y adoptar una estrategia preventiva basada en uso.
Como resultado, ahora cuenta con liquidez adicional, al mismo tiempo que mantiene la productividad de su equipo y no aumenta significativamente el riesgo de fallo crítico en alguna pieza de maquinaria.
¿Cuándo optar por el mantenimiento preventivo sobre otras opciones?
Entonces, considerando todo lo anterior, ¿En qué instancias el mantenimiento preventivo es la solución ideal? A nivel general, cuando los beneficios del mantenimiento predictivo no justifican su inversión, pero necesitas mantener al mínimo los costos e interrupciones que puede ocasionar el de tipo correctivo.
Es en estos contextos en los que el mantenimiento preventivo hace sentido, pues requiere de una inversión menor (posiblemente solo en software que asista en el monitoreo de sesiones o equipo capacitado para llevarlas a cabo) y es, en sí mismo, una medida de mitigación de riesgos que reduce interrupciones productivas.
Relacionado: Cómo medir y mejorar la productividad de tu empresa
Tipos de mantenimiento preventivo
Antes de comenzar a hablar sobre aquello que un buen plan de mantenimiento preventivo necesita, es buena idea mencionar que, dependiendo de la base que se utilice para determinar los momentos en los que una sesión de mantenimiento preventivo debe efectuarse, este tipo de estrategia se puede dividir en dos categorías: basado en tiempo y basado en uso.
Conocer lo que cada una representa es la base de una estrategia preventiva efectiva, en la que las interrupciones innecesarias se mantienen al mínimo y los equipos se mantienen operando en niveles aceptables.
Mantenimiento preventivo basado en tiempo
Asume que el deterioro de un equipo ocurre con el tiempo, sin importar su ritmo de utilización, así que se basa en la programación periódica de ciertas actividades de mantenimiento (ajuste de piezas, lubricación, etc.) en intervalos regulares, de acuerdo con estándares de la industria, instrucciones del fabricante u otras referencias.
Mantenimiento preventivo basado en uso
Parte de la idea de que el tiempo no influye tanto en el deterioro de un equipo específico, sino que esto depende del uso que se le dé, por lo que consiste en agendar sesiones de mantenimiento con base en el tiempo de uso real o los ciclos productivos de un activo particular.
¿Cuál de ellos elegir?
Tomando lo anterior en consideración, generalmente:
- El mantenimiento preventivo basado en tiempo es mejor para activos con una carga fija de trabajo, pues es en estos casos donde basta con sesiones programadas a intervalos estables para evitar fallos inesperados.
- El mantenimiento preventivo basado en uso es mejor para activos con carga variable de trabajo, ya que esto permite programar sesiones solo cuando es necesario y evitar pérdidas de tiempo.

¿Cómo implementar el mantenimiento preventivo en tu empresa paso a paso?
En caso de que decidas que el mantenimiento preventivo es algo que tu empresa requiere ahora, seguir estos 12 pasos te ayudará a implementarlo exitosamente:
1. Define tus metas y necesidades
Cualquier nuevo proyecto en tu empresa siempre se beneficiará de metas claras a seguir y una noción de las necesidades básicas que debe cubrir, para así mantener su enfoque y asignarle la cantidad adecuada de recursos.
La implementación de mantenimiento preventivo no es la excepción, y esto te ayudará a determinar factores importantes, como el alcance del proyecto, sus costos y los recursos que necesitarás.
2. Involucra a tu equipo
Tu equipo de trabajo tiene una idea mucho más práctica de los problemas que enfrenta tu empresa día a día, de la maquinaria que resulta prioritaria y de los activos que más se beneficiarían de un mantenimiento agendado, por lo que involucrarlo desde la fase de planificación del proyecto es buena idea.
3. Establece al alcance del proyecto con una lista de activos
A partir de la perspectiva de tu equipo y las metas de tu negocio, ahora debes preguntarte: ¿En qué activos generaría mayor impacto un mantenimiento preventivo? Pues no siempre vale la pena invertir tiempo y dinero en preservar maquinaria fácil de reemplazar o que no resulte vital para tus operaciones.
Para responder a esta pregunta, necesitas enlistar tus activos y reflexionar sobre aquellos que son críticos (tus operaciones sufren si no funcionan al máximo de su capacidad) y pensar en los recursos que tienes para asignarles.
En función de tus prioridades y los recursos con los que cuentas, puedes establecer el alcance del proyecto de forma rentable y en torno a tus metas
4. Decide sobre el tipo de mantenimiento que implementarás
A partir de la lista que realizaste, el siguiente paso consiste en elegir si convendría más adoptar un mantenimiento preventivo basado en tiempo o uno basado en uso. Recuerda que esta decisión es importante para que los beneficios de bajas interrupciones, propios de esta estrategia, se materialicen.
5. Identifica las tareas de mantenimiento necesarias
Ahora, tu enfoque debe estar en enlistar la clase de procesos de mantenimiento que el equipo identificado necesitará y la frecuencia con que podría hacerlo. Este es el primer paso para desarrollar una agenda más concreta y determinar los recursos que tu proyecto necesita.
6. Reflexiona sobre los recursos que requerirás
Partiendo de las tareas que definiste y el equipo relevante que identificaste, ¿qué tecnología y personal necesitas para volver de tu proyecto algo tangible? ¿Necesitas software especial? ¿Tienes suficiente personal para llevar a cabo estas tareas o necesitas contratar servicios externos?
Debes responder a estas cuestiones para prepararte para realizar el siguiente paso: anticipar costos.
7. Presupuesta tus costos
Con una idea concreta de los recursos que el proyecto exigirá, ahora puedes estimar los costos del proyecto y así prepararte con el capital propio o financiamiento externo suficiente que requieres para conseguirlos.
8.Consigue lo que necesitas
Es momento de llevar todo tu proceso de planificación al contexto real, adquiriendo lo que necesitas e implementando el personal o tecnología que hayas elegido.
9. Crea una agenda de mantenimiento aproximada
Ahora que cuentas con información clara de tu plan y equipo para ejecutarlo, el siguiente paso debe ser crear una agenda de mantenimiento aproximada según los activos relevantes, las tareas que requerirán y el tipo de mantenimiento preventivo que seleccionaste.
10. Comunica tu plan y capacita a tu equipo
Por supuesto, tu equipo es aquel componente que ejecutará tareas, modificará agendas y hará cumplir tu plan, así que es aconsejable que inviertas tiempo en comunicarles claramente tu estrategia y capacitarlos en la realización de nuevas actividades o manejo de nuevas herramientas.
11. Inicia tu proyecto
Con un equipo preparado, recursos suficientes y una agenda lista, ya puedes ejecutar tu proyecto oficialmente.
12. Mantente atento a puntos ciegos y oportunidades de mejora
Difícilmente, la implementación de tu plan ocurrirá sin ineficiencias operativas, cuellos de botella o errores, así que ten en mente que, para que este se mantenga óptimo, también deberás monitorearlo en busca de estos problemas y diseñando soluciones para ellos a medida que se presenten.
Te podría interesar: Cómo aumentar la productividad de tu negocio desde el inicio de año
El rol del financiamiento adecuado en una estrategia de mantenimiento preventivo
Para finalizar, incluso si sus costos son más accesibles que aquellos de un sistema predictivo, el mantenimiento preventivo puede representar gastos de software de gestión, personal y reparación constante. Por lo tanto, la importancia del financiamiento en un proyecto de esta clase no se puede exagerar.
¿Qué clase de financiación podría serte útil? Para mantener intereses al mínimo, garantizar acceso continuo a liquidez y evitar pérdidas de tiempo en trámites presenciales, soluciones de financiamiento digital, como el factoring de Xepelin, pueden ser muy relevantes.
Con Xepelin, puedes adelantar el cobro de tus facturas pendientes para acelerar tu ciclo de conversión de efectivo y mantener un nivel suficiente de capital que te permita cubrir los gastos recurrentes de un proyecto como este.
Todo esto, sin preocupaciones, de forma digital y con montos que se amoldan a lo que tú necesitas.
Lo único que necesitas para comenzar, es crear una cuenta en Xepelin.
Xepelin ofrece financiamiento empresarial para tu negocio. Cobra por adelantado las facturas de tu negocio, sin deuda bancaria y en pocos minutos.










