La solvencia se refiere a la capacidad de una empresa o entidad para cumplir con sus obligaciones financieras a corto y largo plazo. En otras palabras, es la capacidad de una organización para pagar sus deudas y mantenerse en el mercado.
Por eso, la solvencia financiera se ha convertido en mucho más que un objetivo; es una necesidad para la supervivencia y el crecimiento de las empresas. Sin embargo, además de desafíos globales, como la fluctuación de los mercados y las tensiones comerciales, las pymes también enfrentan situaciones locales únicas marcadas por transformaciones políticas y económicas que pueden afectar su capacidad para pagar sus deudas o generar ingresos.
En la actualidad, las reformas tributarias, las elecciones presidenciales y la fluctuación de las monedas, entre otros fenómenos, han creado un entorno donde cualquier negocio debe repensar sus estrategias de financiamiento para proteger su solvencia, su posición en el mercado y mantener una gestión financiera sólida en todo el año. Por esto, en este artículo hablaremos sobre lo importante que es proteger la solvencia a toda costa y sobre algunas estrategias y herramientas que existen para lograrlo.
Importancia de la solidez financiera en las pymes
Es un pilar fundamental en las empresas porque les permite cumplir con sus obligaciones, esto implica poder pagar a proveedores, cumplir con los salarios de los empleados, cubrir los impuestos y hacer frente a los pagos de préstamos. Al mantenerse al día con estas obligaciones, una empresa evita caer en morosidad y se protege de posibles consecuencias legales y daños a su historial de crédito.
Además, una empresa solvente tiene más posibilidades de obtener préstamos bancarios, líneas de crédito o inversiones, ya que representa un menor riesgo de impago para instituciones financieras y posibles accionistas. Esto le brinda a la empresa la oportunidad de financiar proyectos de expansión, crecer sin comprometer su capital, adquirir activos, expandir su presencia en el mercado y aprovechar nuevas oportunidades de negocio.
En esencia, la solvencia consiste en poseer los recursos necesarios para adaptarse a los cambios y superar las dificultades, ya sea para sobrevivir o para tener un crecimiento constante y a largo plazo. Entonces, al protegerla, se mantiene una salud financiera que aumenta la rentabilidad, mejora la competitividad y mantiene la resiliencia ante crisis económicas, inflaciones o situaciones adversas.
Tipos de solvencia
Existen 2 tipos principales de solvencia que es necesario aprender a controlar y gestionar para mantener un nivel óptimo de salud financiera, estos son los siguientes:
- Solvencia efectiva: se refiere a que un negocio tiene los recursos suficientes para afrontar toda su deuda y obligaciones de pago, pero que necesitan vender activos o acudir a financiamiento empresarial para lograrlo.
- Solvencia técnica: significa que, por medio de sus propios recursos y activos actuales, una empresa puede generar suficientes ganancias para pagar solventar todas sus obligaciones.
Entonces, idealmente, una compañía debe de hacer todo lo posible por alcanzar un nivel de solvencia técnica. Sin embargo, dado que existen múltiples imprevistos y emergencias que pueden afectarla, también es importante entender como navegar la solvencia efectiva para afrontar estos desafíos y llegar a niveles óptimos de solvencia técnica.
¿Cómo evitar la insolvencia?
Para evitar la insolvencia, es necesario balancear distintos aspectos de las finanzas de una empresa y tratar de optimizarlos de manera continua. Las áreas a mejorar son la gestión de flujo de caja, el control de costos, la planificación financiera, el manejo de deuda, la gestión de proveedores, el análisis de clientes y el monitoreo de la salud financiera.
Al optimizar todos estos aspectos, es posible conseguir niveles más estables de solvencia que permitan afrontar todo tipo de responsabilidades de pago de manera oportuna y satisfactoria. Sin embargo, esto no es tarea fácil y es necesario seguir una serie de medidas y prácticas para obtener los mejores resultados posibles.
Estrategias para fortalecer la solvencia financiera
Para alcanzar niveles óptimos en las áreas mencionadas, estas son algunas de las mejores estrategias a seguir:
- Gestión del flujo de caja: requiere de un seguimiento riguroso de los ingresos y gastos, así como de la implementación de estrategias que optimicen el ciclo de cobro y pago, como el factoring y el confirming. Estas soluciones de financiamiento le dan a cualquier empresa la capacidad de mitigar los desafíos de liquidez por medio del anticipo de facturas o el postergar pagos a proveedores, respectivamente.
- Control y reducción de costos: es necesario examinar los flujos de salida para identificar áreas donde se puedan reducir costos innecesarios o mejorar la eficiencia operativa. Entre otras cosas, esto incluye renegociar contratos con proveedores, optimizar procesos internos por medio de la automatización o buscar materias primas más económicas, esto por medio de las compras en el extranjero o de nuevos vendedores.
- Planificación financiera anual: debe estar complementada con pronósticos precisos, basados en el historial de comportamiento de una empresa. Esto implica entender las tendencias del mercado, anticipar cambios y prepararse para distintos escenarios a partir de los datos disponibles.
- Manejo inteligente de la deuda: aquí, la clave es equilibrar la necesidad de los recursos con la capacidad de la empresa para manejar su deuda de manera sostenible. Aunque existen estrategias para la gestión de deudas empresariales, lo ideal es manejar las líneas de crédito sin excederse, tomando en cuenta la capacidad de pago y la capacidad de endeudamiento antes de solicitar nuevos préstamos.
- Gestión de proveedores: lo mejor es establecer un proceso de análisis de proveedores para garantizar su confiabilidad y así reducir las probabilidades de que ocurra una disrupción en la cadena de suministro que interrumpa el proceso productivo y, junto con él, la capacidad de generar ganancias.
- Manejo de clientes: al final del día, los clientes son el principal elemento creador de solvencia en una compañía, por lo que es importante analizar su capacidad de pago antes de aceptarlos (esto con el fin de evitar retrasos o facturas sin pagar) y diversificarlos para evitar apoyarse en pocos consumidores que, en caso de desaparecer, pueden generar serios problemas económicos.
- Realizar un seguimiento constante y ajustar estrategias: aquí, hay que tomar en cuenta que la solvencia financiera no es un objetivo estático, sino un proceso continuo, por lo que es necesario monitorear constantemente los indicadores financieros clave y ajustar las estrategias según sea necesario para alargar el ciclo de vida de una pyme. Adicionalmente, es aconsejable empezar a digitalizar la información para facilitar su vigilancia e invertir en el monitoreo de datos en tiempo real.
¿Cómo se relacionan la deuda y la solvencia?
Se puede decir que su relación radica en una especie de ciclo en el que los problemas de solvencia generan deuda adicional y en donde los excesos de deuda causan problemas de solvencia. Por un lado, la solvencia representa la capacidad de pagar toda la deuda, pero, a su vez, niveles excesivos de endeudamiento pueden deteriorar la solvencia de una compañía de manera considerable.
Entonces, dada la profunda relación, tanto teórica como práctica, de estos conceptos, para optimizarlos de forma adecuada, es necesario trabajarlos en conjunto. En pocas palabras, esto implica esforzarse por contraer el mínimo de deuda posible y tratar de asegurarse que los recursos necesarios para solventarla estén disponibles en el momento adecuado.
Cómo establecer metas financieras realistas y alcanzables para el 2025
Al tener objetivos claros y medibles, se puede trazar un camino estratégico que permita alcanzarlos. ¿Cómo establecerlos? Es importante alinearlos con los objetivos particulares de crecimiento y diseñarlos en torno a 2 cosas: las circunstancias actuales del mercado y la condición financiera de la empresa. De esta manera, es posible conseguir metas realistas y relevantes para la misión de un negocio.
Es necesario aclarar que el alcance de muchas metas de solvencia depende de los ciclos de liquidez, los cuales varían según las transacciones y negociaciones de compra y venta. Entonces, dado que la liquidez empresarial es dinámica, requiere de un monitoreo continuo, así como de la capacidad de ajustar el rumbo según sea necesario, para alcanzar las metas trazadas y mantener un crecimiento constante.
Tomando todo esto esto en cuenta, un aumento de ingresos, la reducción de la deuda, la retención de clientes que ya forman parte del negocio y el buscar la diversificación de ingresos pueden ser buenas metas iniciales. Por supuesto, tratando siempre de mantenerlas realistas, considerando las temporalidades anuales que se podrían enfrentar, las tendencias financieras del 2025, a la alza o a la baja del mercado, los cambios o actualizaciones regulatorios y la dirección financiera que quiera tomar la empresa.
La importancia de la diversificación de ingresos para el futuro de tu empresa
Cuando una empresa depende de una única fuente de ingresos, esto puede ser arriesgado, ya que cualquier cambio en el mercado, en la cadena de suministro o en las condiciones económicas de la región puede afectar significativamente su salud financiera. Por eso, es recomendable buscar la forma de diversificar y expandir las fuentes de ingresos, incluso diversificando la cadena de suministro creando relaciones comerciales en el extranjero.
Además, al explorar diferentes segmentos, productos o servicios, es posible llegar a un público más amplio y aumentar la base de clientes, lo cual puede generar mayores ingresos y mayor presencia en el mercado.
La diversificación no tiene por qué representar una alza en costos, ya que existe la posibilidad crear sinergias y aprovechar los recursos existentes para lograrla. Por ejemplo, si ya se cuenta con una base de clientes establecida en un sector específico, el diversificar las fuentes de ingresos puede involucrar buscar oportunidades de ofrecer productos o servicios complementarios que aprovechen la infraestructura actual, lo cual permite maximizar el valor de los recursos y generar ingresos adicionales sin incurrir en grandes costos.
Es importante tomar en cuenta que la diversificación de ingresos no implica abandonar las fuentes de ingresos actuales, sino complementarlas con nuevas oportunidades, es decir, no se trata solo de encontrar nuevas formas de generar ingresos que reemplacen las fuentes existentes, sino de hacerlo de una manera que refuerce la identidad y los objetivos a largo plazo de una empresa.
Para facilitar el alcance de metas financieras de solvencia y liquidez, Xepelin ofrece soluciones financieras para mejorar el flujo de caja con respuesta inmediata y flexible. Estas permiten adelantar las facturas pendientes de cobro o posponer los pagos a proveedores con financiamiento, pagándoles de manera oportuna por medio del financiamiento de Xepelin, pero solventando la factura hasta en un plazo de 120 días.
Además de ayudar a acortar o manejar los propios ciclos de liquidez, estas soluciones pueden brindar la seguridad necesaria para tomar decisiones rápidas al contar con liquidez inmediata y suficiente. Todo esto sin generar deuda y aprovechando los recursos con los que ya se cuenta.
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